¡Ah! que Ernest, Ernesto Guillermo, Ernest Jr, Ruffo Appel, o como se llame el candidato panista al Senado de la República. Definitivamente confunde la amnesia con la magnesia o bien se quiere pasar de listo. Cuando lo cuestionan sobre sus 3 actas de nacimiento, dice, tratando de parecer gracioso, que ni chino, ni negro, ni de ningún otro color, que es mexicano, aunque haya nacido en San Diego, California, porque es hijo de mexicanos.

Pretendiendo minimizar la importancia del asunto, al ser cuestionado sobre su doble nacionalidad, dijo que lo que ocurrió en su caso, es un proceso normal por parte del Consulado para registrar a hijos de mexicanos nacidos en el extranjero. Para empezar, ningún Consulado interviene en los casos de mexicanos con doble nacionalidad.

Tratando de aparecer como conocedor del tema, explica el supuesto procedimiento: “…Estados Unidos te dá un acta de nacimiento, el Consulado la apostilla para que el Registro Civil te registre” y señala que esto es normal y fuera de la ilegalidad que según él se le ha querido imprimir. Definitivamente esto no es así. Ningún Consulado intgerviene en esto.

Valdría la pena explicarle al ex Gobernador panista y aspirante a Senador, que cuando un individuo nace en territorio estadounidense, siendo hijo de padres de mexicanos, efectivamente nace con doble nacionalidad. Es estadounidense por haber nacido en territorio norteamericano y es mexicano por nacimiento, por ser hijo de mexicanos.

Sin embargo, para ocupar cargos públicos, los mexicanos nacidos en el extranjero, como es el caso de Ruffo, que nació en San Diego, California, deben renunciar a la nacionalidad estadounidense. Si desea que no se hagan especulaciones al respecto, que exhiba las constancias de su renuncia a la nacionalidad estadounidense.

Así mismo, Ruffo debe explicar, por qué tiene 3 actas de nacimiento, con 3 nombres distintos. En especial, si habiendo nacido en el Hospital Mercy de San Diego, California, el 25 de junio de 1952, con el nombre de Ernest Ruffo Jr., por qué tiene una segunda acta en la que se hace constar que nació en Ensenada el 19 de noviembre de 1953, bajo el nombre de Ernesto Guillermo Ruffo Appel. Que no se ría ni eluda los cuestionamientos. Que acredite que sus padres no cometieron esta ilegalidad.

Si esto le da risa, ha de ser de nervios. Y ya que estamos en el plano de las acreditaciones, que acredite por qué tiene una tercer acta, expedida en Tijuana, con el nombre de Ernest Ruffo Appel.

Lo que pretende explicar, de manera cantinflesca, el  candidato panista a Senador, es el procedimiento de registro de un acta de nacimiento de un menor con doble nacionalidad, para efectos civiles en territorio mexicano, como por ejemplo el divorcio de sus padres.

En este caso, el acta de nacimiento expedida en Estados Unidos, se presenta ante la Secretaria de Estado para su apostillamiento, que implica hacer constar la certeza del nombre y firma del funcionario del registro civil que procedió a su registro. Una vez apostillada, se transcribe por un perito traductor autorizado por el Tribunal Superior de Justicia del Estado y se presenta para su inscripción en el Registro Civil de Tijuana. Se solicita copia certificada de dicha inscripción y es la que se exhibe en los procedimientos judiciales en territorio mexicano.

Parece ser que Ruffo realizó dicho trámite. Sin embargo, lo que debe exhibir es precisamente las constancias que acrediten haber renunciado a su nacionalidad estadounidense, pues de conservarla, está impedido para ocupar cargos públicos y por lo tanto para ser candidato a puestos de elección popular.

El asunto es sumamente importante. Si Ruffo no ha renunciado a su nacionalidad estadounidense, está impedido para ser candidato a Senador. Esto, independientemente de que debe aclarar la razón por la cual tiene 3 actas de nacimiento y 3 nombres distintos.

Ruffo Appel, la estrella política del panismo en México, que logró ser el primer Gobernador de oposición, además de Alcalde de Ensenada, que es Senador suplente de Alejandro González Alcocer y actualmente candidato al Senado, no debe participar en política. Legalmente hablando, está impedido para ello. Es extranjero. Es algo absurdo.

El caso ya ha trascendido. El lunes 30 de abril del año en curso, apareció publicada, en el periódico capitalino La Jornada, la nota informativa sobre este asunto. Ayer lo comentó el columnista aquí en Palco de Prensa. Esto ha generado múltiples comentarios.

Que sea una costumbre el que los residentes fronterizos acostumbren cruzar la frontera para que las mujeres den a luz a sus hijos en territorio norteamericano y luego de regreso, hacen aparecer que nacieron en México, con un certificado de nacimiento expedido por algún doctor, como tal parece que ocurrió con el panista, no le resta gravedad al asunto.

Los panistas, tan fijados que son en los errores, fallas o irresponsabilidades en que incurren los rivales políticos, deberían ser los primeros en aclarar esta situación. Ya debieron llamar a conferencia de prensa para ello. Por el contrario, Ruffo ríe, de nervios, y los dirigentes panistas simplemente adoptan la postura del avestruz. Meten la cabeza en el suelo.

No se vale, para quienes presumen de pulcritud, tratar de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Los electores repudian a los políticos, precisamente por mentirosos, por cínicos, por mañosos.

Si en los próximos días, Ruffo Appel no se da el tiempo suficiente para aclarar esto, entonces se tendrá por cierto que es fraudulento, que si es capaz de incurrir en irregularidades con su acta de nacimiento, puede incurrir en muchos actos sucios e ilegales.

Ya engañó varias veces a los electores bajacalifornianos con su falsa honestidad. Una vez más, ya no.

gil_lavenants@hotmail.com

Palco de prensa: Ni chino, ni negro

Gilberto Lavenant